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Spanish → English transcript
It was the night of the attack, an RQ- 170 Sentinel drone,
flew over Caracas up to 15,000 meters in altitude
and confirmed that Nicolás Maduro was probably at Fort Tiuna Military Base.
The moment had come. At 10: 46 p.m. on Friday, January 2, 2026,
A las 10:46 de la noche del viernes 2 de enero de 2026, el presidente Donald Trump
dio la orden de ejecutar la Operación Resolución Absoluta.
Immediately, from at least 20 military bases and ships,
150 aircraft were deployed, including drones, helicopters,
and they infiltrated through the Caribbean Sea. And the countdown began
Y comenzó el conteo regresivo para realizar la operación de captura.
Relató el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, el general Dan Caine,
que aviones F-35 y F-22, armados hasta los dientes,
they began bombing the
de la capital venezolana.
air defense response at all, so Nicolás Maduro and his wife Cilia Flores were still
por eso Nicolás Maduro y su esposa Cilia
at Fuerte Militar Tiuna, unaware they were being hunted. They did not know
that for months they had been under siege. Since August 2025,
CIA agents had penetrated the dictator’s innermost circle, to the point
of knowing in detail each of his movements, and that night they knew he would
esa madrugada sabían que allí dormirían.
sleep there. Three hours after Trump’s order, at 2: 01 in the morning, Caracas time,
simultaneous bombings began on strategic facilities:
simultaneous bombings began on strategic facilities:
the La Carlota air base, the port of La Guaira, the El Libertador in Aragua,
Libertador en Aragua, el aeropuerto de Higuerote y el complejo militar Tiuna,
donde dormirían esa noche Maduro y la primera dama. Según el presidente
Trump, generaron un apagón. Aún se desconoce qué lo provocó, pero analistas
but military analysts around the world believe that
the United States deployed a blackout bomb like the ones used in the Gulf War.
de apagón como las que se usaron en la Guerra del Golfo. Se llaman BLU-114/B,
municiones que una vez disparadas de aviones de guerra se abren en
open up in the air and release tubes the size of a can, which fall slowly by
que caen lentamente por medio de diminutos paracaídas.
Estas municiones tienen en su interior grandes cantidades de filamentos de
quantities of carbon fiber filaments, which when released fall like confetti,
en equipos de energía eléctrica. Un ataque discreto,
that can plunge a city into darkness without damaging its infrastructure.
At that moment one of the protagonists enters the scene: Delta Force of the Army,
one of the Pentagon’s elite units
one of the Pentagon’s elite units
de alto riesgo. Algunos uniformados
soldiers were brought from military operations in Africa to carry out
this intervention. According to General Caine,
they arrived in Chinook helicopters that flew at 100 feet above the water,
about 30 meters, to enter Venezuela and evade radar detection. They arrived
surrounded by an escort aircraft formation. They began the assault. They entered
Fort Tiuna,
cleared and isolated the area to provide
security for the unit on the ground that was going after the targets.
The security detail was taken down,
according to Venezuela’s minister of Defense, Vladimir Padrino.
The United States said the elite unit was armed even with blowtorches,
because they knew they would have to cut through even steel rooms, like the bank
vaults where the targets were hiding, but speed and precision were the
pero la velocidad y la precisión fueron las principales armas.
The uniformed officers say that Maduro and
hierro para refugiarse,
stopped by the U.S.
forces before they even managed to touch the door of the fortification.
Everything had been calculated.
It was as if Delta Force had already been there before,
Meses atrás ensayaron cientos de veces ese momento,
desde una maqueta a escala real de la casa de seguridad,
to the point where they could carry out the assault even blindfolded,
according to what the Washington Post revealed. They had them in their power.
pero desde el aire los helicópteros estadounidenses fueron atacados a
with gunfire and responded with artillery. A plane was hit by rifle bursts from
Un avión fue alcanzado por las ráfagas de fusil de las fuerzas armadas venezolanas,
but it maintained optimal conditions for flying. From another location,
aerial intelligence was providing them with real- time information to the ground
force in order to move strategically.
General Caine said that Maduro and Flores surrendered and without
putting up any resistance,
they were handed over to the group in charge of the extraction.
they boarded the helicopters that were
they boarded the helicopters that were
and planes combat squads that responded to the attacks from the Bolivarian Guard.
They overpowered dozens of armed guards during a fierce shootout, and at 3:
30 in the morning, they landed on the
helipad of the amphibious assault ship USS Iwo Jima,
which was about one hundred sixty kilometers off the coast of Venezuela.
they were taken to the military base at Guantánamo in Cuba,
where they boarded a Boeing 757 that took them to United States soil to stand
los llevó hasta suelo estadounidense para responder ante la justicia.
before justice. Some U.S. servicemembers were wounded, but none died,
and the 150 aircraft that took part in the mission returned to their bases,
participaron en la misión volvieron a sus bases,
making Operation Absolute Resolution one of the
boldest and most unprecedented incursions in U.S. military history.
precedentes en la historia militar estadounidense.
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Original transcript (Spanish)
Era la noche del ataque, un dron RQ-170 Sentinel que es de reconocimiento furtivo, sobrevoló Caracas hasta 15.000 metros de altura y confirmó que probablemente Nicolás Maduro estaba en el Fuerte Militar Tiuna. Era el momento. A las 10:46 de la noche del viernes 2 de enero de 2026, el presidente Donald Trump
dio la orden de ejecutar la Operación Resolución Absoluta. Inmediatamente se desplegaron de al menos 20 bases militares y buques, 150 aeronaves, entre drones, helicópteros, aviones caza y de inteligencia, y se infiltraron por el Mar Caribe. Y comenzó el conteo regresivo para realizar la operación de captura.
Relató el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, el general Dan Caine, que aviones F-35 y F-22, armados hasta los dientes, comenzaron a bombardear los sistemas de defensa antiaérea rusas de la capital venezolana. No hubo ninguna respuesta de defensa aérea,
por eso Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores seguían en el Fuerte Militar Tiuna sin saber que iban por ellos. Desconocían que desde hace meses estaban sitiados. Desde agosto de 2025, agentes de la CIA penetraron el círculo más íntimo del dictador, hasta el punto de conocer al detalle cada uno de sus movimientos y
esa madrugada sabían que allí dormirían. Tres horas después de la orden de Trump, a las 2 de la madrugada y un minuto, hora Caracas, comenzaron los bombardeos simultáneos en instalaciones estratégicas: la base aérea de La Carlota, el puerto de La Guaira, la base aérea El
Libertador en Aragua, el aeropuerto de Higuerote y el complejo militar Tiuna, donde dormirían esa noche Maduro y la primera dama. Según el presidente Trump, generaron un apagón. Aún se desconoce qué lo provocó, pero analistas militares en el mundo creen que Estados Unidos desplegó una bomba
de apagón como las que se usaron en la Guerra del Golfo. Se llaman BLU-114/B, municiones que una vez disparadas de aviones de guerra se abren en el aire y expulsan tubos del tamaño de una lata, que caen lentamente por medio de diminutos paracaídas. Estas municiones tienen en su interior grandes cantidades de filamentos de
fibra de carbono, que al expulsarse caen como confeti, provocando un cortocircuito en equipos de energía eléctrica. Un ataque discreto, que puede sumir a una ciudad en la oscuridad sin dañar su infraestructura. En ese momento entran a escena uno de los protagonistas: la Fuerza Delta del Ejército,
una de las unidades élite del Pentágono encargada de ejecutar misiones secretas de alto riesgo. Algunos uniformados fueron traídos de operaciones militares en África para hacer esta intervención. Según el general Caine, llegaron en helicópteros Chinook que volaron a 100 pies sobre el agua,
unos 30 metros, para ingresar a Venezuela y evadir la detección del radar. Llegaron rodeados por un esquema de aviones escolta. Comenzaron el asalto. Ingresaron al Fuerte Militar Tiuna, despejaron y aislaron el área para darle seguridad a la unidad terrestre que iba por los objetivos.
El esquema de seguridad fue dado de baja, según el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino. Dijo Estados Unidos que la unidad élite iba armada hasta con sopletes, porque sabían que tendrían que atravesar hasta cuartos de acero, como las bóvedas de los bancos en los que los objetivos se escondían,
pero la velocidad y la precisión fueron las principales armas. Dicen los uniformados que Maduro y Flores corrieron hacia el enorme búnker de hierro para refugiarse, pero fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses antes de que alcanzaran siquiera a tocar la puerta de la fortificación.
Todo estaba calculado. Era como si la Fuerza Delta ya hubiera estado antes allí, y fue algo parecido. Meses atrás ensayaron cientos de veces ese momento, desde una maqueta a escala real de la casa de seguridad, al punto en que pudieron realizar el asalto hasta con los ojos vendados,
según reveló el Washington Post. Los tenían en su poder. Iban a extraerlos, pero desde el aire los helicópteros estadounidenses fueron atacados a disparos y respondieron con artillería. Un avión fue alcanzado por las ráfagas de fusil de las fuerzas armadas venezolanas, pero mantuvo las condiciones óptimas para volar. Desde otro punto,
inteligencia aérea les entregaba información en tiempo real a la fuerza terrestre para moverse estratégicamente. Dijo el general Caine que Maduro y Flores se rindieron y sin poner ninguna resistencia, fueron entregados al grupo encargado de la extracción. Y aún en medio de combates,
abordaron los helicópteros que fueron escoltados por aeronaves piloteadas a distancia y aviones de combate que respondían a los ataques de la Guardia Bolivariana. Superaron a decenas de guardias armadas durante un feroz tiroteo y a las 3:30 de la madrugada, aterrizaron
en el helipuerto del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, que se encontraba a unos 160 kilómetros de la costa de Venezuela. Horas después, los llevaron hasta la base militar de Guantánamo en Cuba, donde abordaron un avión Boeing 757 que los llevó hasta suelo estadounidense para responder ante la justicia.
Hubo uniformados estadounidenses heridos, pero ninguno murió, y las 150 aeronaves que participaron en la misión volvieron a sus bases, convirtiendo la Operación Resolución Absoluta en una de las incursiones más audaces y sin
precedentes en la historia militar estadounidense.