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Doctor's Experience in Children's Hospital
責任者として、もちろん私は常に小 児病院への義務感を持っていましたので、
管理を手伝いに行きました。それに 、私は救急医学と、
小児・家族の災害管理を専門とし ていますから。それで、前夜は
多少の混乱があったのだろうと思 っていましたが、実際、到着するとそこは大混乱でした。そこで、
集中治療室のレジデントたちと回 診を行い、小児科のレジデントたちから
トリアージの整理を手伝ってほし いと頼まれました。誰が残れるかを確認するためや、
そういったことすべてです。院長は 、言っておきますが、とても親切にしてくれました。しかし、
警備の若者の一人、おそらく院長の 手先でしょうが、私のところにやって来てこう言ったのです。
私は病院の現役職員ではないため、 そこにいることはできない、そして、
医師の白衣を着ることについて。ま あ、彼女がどんな口調で言ったか、そして私が
どんな口調で言い返したかは想像 がつくでしょう。もちろん礼儀正しく、仕事を続けました。
しかし、その女性はしつこく私を追 いかけ、警備員を連れてきました。おそらく私を
病院から追い出すつもりだったの でしょう。私はただ無償で働いていただけなのに。なぜなら
ベネズエラの子どもたちの健康を 守るのが私の使命だからです。当然、警備員は
何もしませんでした。彼は過去20年 間、私の部下だったからです。彼は最大限の
敬意を払って立ち去りました。もち ろん私はその女性を無視して仕事を続けました。ちなみに
その女性の名はマリア・ホセ・ベ ニテスです。さて、私は今日、また病院に戻ります。
その後 病院に戻り、この緊急事態に 必要とされる支援を続けるつもり です。
先生、彼女は誰ですか?
彼女は… 分かりません、面識がなくて。
常に後ろを歩いていたので 何者かだとは思うのですが…
院長の後ろを。
護衛か何かの ボディーガードではないかと。
よく分かりませんが。
それで、まあ、かわいそうに、 彼女の頭ではそこまでしか考えら れないのでしょう。
さらに私は言いました、 引退した全職員がこの緊急事態に…
駆けつけて支援できることに 感謝すべきだと。
感謝しなければなりません。
しばらくして 大学病院から 手伝いに来てほしいと電話があり ました。
そちらも崩壊状態だったので、 手助けをするために。
そこで仕事を終えた後、 大学病院へ向かいました。
カラカスの大学病院へ。
残念なことです、言葉が汚くて 申し訳ありませんが…
しかし彼らはあまりに盲目的で、理 性を失い、
思考力を失ってしまうのです。
その通りです。
おそらく彼女は私を知らないので しょう、
しかし彼女の問題は、彼女が私の
経歴や、医療への献身、そして
特に小児病院への貢献を知らない ことです。
まあいいでしょう、今日戻ったら、 誰かを通じて彼女に伝えます
私が病院にいることを。そして、彼 女がまた
自分で痛みを和らげようとする素 晴らしいアイデアを
思いつくか、それとも私に仕事をさ せてくれるか見てみましょう。
私たちは、ベネズエラ国立
医学アカデミー会長のウリエル・ ウルビナ・メディナ博士、
長年にわたり小児科・育児学会の
会長を務めたお方について話して いるのです。
私たちは、世界中で知られる
並外れた経歴をお持ちの紳士につ いて話しているのです。
しかし、ノレサの言うゴマすりはさ ておき、
怠慢ですよ、先生。あの女性が医師 だったのか
そうでないのか、ヒポクラテスの誓 いもありません。
医師ではなかったのでしょう。無線 機を持って
院長の後をどこへでもついて回っ ていましたから。
だからボディーガードか警備員か
何かだったのでしょう。
まあ、彼女の頭ではそれが精一杯だ ったのでしょう。
だからあの時、そこにいたのです。
さて。
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Original transcript (Spanish)
La encargada, yo siempre, por supuesto, mi compromiso con el Hospital de Niños y fui a ayudar a controlar, porque además yo tengo especialidad en medicina de urgencia y en manejo de desastres de niños y familias. Entonces, yo supuse que en la noche anterior había un poco de desorden, en efecto, cuando llegó aquello era un pandemonio. Entonces, pasé revista docente con mis residentes de terapia intensiva y los residentes de pediatría
me llamaron para que los ayudara a organizar el triaje, a ver quiénes se podían quedar, todo eso. La directora, debo decirlo, me trató muy bien. Sin embargo, uno de los niños de seguridad, supongo, qué sé yo, una esbirra de la directora, se me acercó a decirme que como yo no era personal activo del hospital, no podía estar allí y de paso que no podía utilizar mi bata de médico. Bueno, se podrán imaginar en el tono que me lo dijo y en el
tono que le respondí, eso sí, con mucha decencia y seguía haciendo mi trabajo. Sin embargo, la señora insistió en perseguirme y me trajo a un vigilante, me imagino que con la intención de que me sacara del hospital y yo lo que estaba era trabajando gratuitamente porque es mi compromiso con la salud de los niños venezolanos y, por supuesto, el vigilante no accionó porque el vigilante estuvo bajo mis órdenes en los últimos 20 años y con todo el
respeto se retiró y, por supuesto, yo ignoré a la señora y seguí trabajando. Por cierto, la señora se llama María José Benítez. Entonces, bueno, yo hoy volveré a mi hospital y luego volveré al hospital a seguir aportando mi ayuda que considero necesaria en esta contingencia. ¿Quién es ella, doctor? Ella es, no sé, no la conozco.
Yo imagino que es alguien porque andaba siempre detrás de la directora. Me imagino que no es ese ciego a respalda, anillo de seguridad, qué sé yo. Entonces, bueno, pobrecita, su mente no le da más allá de
le dije, además, agradezca que todo el personal que está jubilado, que pueda venir a ayudar a esta contingencia, hay que agradecerlo. Al rato me llamaron del hospital universitario para que fuera ayudar en el universitario, que estaba también colapsado.
Y terminé mi labor ahí y me fui al hospital universitario de Caracas. Es lamentable que yo le digo, me va a perdonar la vulgaridad, pero son tan a la bola que pierden la noción de la razón, pues pierden el raciocinio.
Exactamente. Probablemente ella no me conozca, pero el problema de ella que ella no es que ella no me conozca mi trayectoria, mi compromiso con la salud y con el hospital de niños sobre todo.
Pero bueno, hoy volveré y le mandaré a avisar con alguien que sepa que yo estoy en el hospital a ver si se le va a ocurrir otra vez la brillante idea de intentar sacarle el dolor, permitir que haga mi trabajo. Estamos hablando del presidente de la Academia Nacional de
Medicina en Venezuela, el señor Uriel Urbina Medina, doctor, presidente de la Sociedad de Pediatría y Policultura por muchos años. Estamos hablando de un señor que tiene una carrera extraordinaria y conocida por todo el mundo.
Pero más allá del jalabolismo que dice Noreza, es la indolencia, doctor, porque yo no sé si esa señora era médico, no era médico, no está el juramento hipocrático. Asumo que no era médico porque andaba con un radiecito detrás de la directora para donde se movía.
Por eso asumo que es o guardaespaldas o personal de seguridad, qué sé yo. Pero bueno, no le dio el cerebro más que para eso. Por eso es que estaba en ese momento. Ahora.