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Henry Ford's Controversial Beliefs and Legacy
Este es Henry Ford, fundador de Ford Motor Company,
y creía que los judíos controlaban la banca internacional, los
medios de comunicación, Hollywood, e incluso creía que los banqueros judíos internacionales
eran responsables de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial, donde murieron más de ciento dieciséis
mil estadounidenses. En total, la guerra cobró veintidós
millones de vidas en todo el mundo. Pero ¿cómo llegó a esta
conclusión? La teoría de Henry Ford afirmaba
que la Primera Guerra Mundial
fue planificada artificialmente por una red oculta de
banqueros judíos internacionales para generar una enorme riqueza y
control global. En su periódico, The Dearborn Independent,
mencionó explícitamente al financiero neoyorquino Jacob Schiff,
pero también a las familias bancarias Warburg y Rothschild.
Ford sostenía que estas personas usaban los recién creados Estados Unidos
Reserva Federal para manipular la oferta monetaria,
permitiéndoles financiar tanto a los Aliados como a las Potencias Centrales
simultáneamente. Según su teoría, los
banqueros acumularon miles de millones de dólares en intereses compuestos
de deudas gubernamentales de guerra, y luego usaron el caos para
financiar la Revolución rusa de 1917, y más tarde
hundieron las monedas europeas para adquirir valiosos activos nacionales
por una miseria. Y todo esto a costa de
veintidós millones de vidas.
Para muchos, Henry Ford era un héroe de la clase trabajadora, lo bastante valiente
para denunciar a las élites ocultas. Cuando The Dearborn Independent
señaló a poderosos financieros como Jacob Schiff y los
Rothschild, muchos vieron en ello a un valiente hombre de la clase trabajadora
que luchaba contra las élites globales.
También veían la Primera Guerra Mundial como una guerra de ricos,
ideada por banqueros internacionales que utilizaron la Reserva Federal para
financiar a ambos bandos y lucrarse con la deuda nacional.
Pero Ford estaba a punto de enfrentar un desafío legal que pondría fin a su
periódico y a la difusión de ideas que muchos acogían.
Y ese desafío legal vendría de Aaron Sapiro, un
destacado abogado judío y organizador agrícola que lo demandaría
por difamación. Como resultado, Ford se vio obligado a cerrar su
publicación para evitar testificar.
La demanda le costó a Henry Ford millones en dinero actual, pero también
dañó su reputación. Incluso afirmaron que Ford
fingió un accidente automovilístico para evitar testificar y obligarlo a
firmar una disculpa pública humillante, una firma que él
sostuvo el resto de su vida que había sido falsificada y que él había
nunca firmó el documento. Ford había planeado postularse a la presidencia
porque antes de esto, él era sumamente popular.
Pero en un esfuerzo coordinado en los principales periódicos estadounidenses
y revistas, lo criticaron duramente.
Esto, por supuesto, perjudicó su reputación y lo obligó a
abandonar su sueño de postularse a la presidencia de Estados Unidos.
En los años previos a su muerte, Ford se opuso a que Estados Unidos entrara
en la Segunda Guerra Mundial e insistió en privado
que el conflicto fue
no causado por Adolf Hitler, sino que fue orquestado por
banqueros internacionales, un término que la comunidad judía
insistía en que era un código muy conocido usado para culpar al pueblo judío
una vez más de la guerra mundial. Los amigos más cercanos de Henry Ford
dicen que mantuvo sus creencias hasta el
final.
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Original transcript (English)
This is Henry Ford, founder of Ford Motor Company, and he believed that Jews controlled international banking, the media, Hollywood, and he even believed that international Jewish bankers were responsible for the United States' entry into World War I, where over one hundred and sixteen
thousand Americans died. Overall, the war claimed twenty-two million lives worldwide. But how did he come to this conclusion? Henry Ford's theory claimed that World War I was artificially engineered by a hidden network of
international Jewish bankers to generate massive wealth and global control. In his newspaper, The Dearborn Independent, he explicitly named New York financier Jacob Schiff, but also Warburg and the Rothschild banking families. Ford argued that these individuals used the newly created US
Federal Reserve to manipulate the money supply, allowing them to finance both the Allied and Central Powers simultaneously. According to his theory, the bankers accumulated billions of dollars in compound interest from wartime government debts, then used the chaos to
bankroll the 1917 Russian Revolution, and later crashed the European currencies to buy up valuable national assets for pennies on the dollar. And all of this at the cost of twenty-two million lives. To many, Henry Ford was a working-class hero, brave enough
to expose the hidden elites. When The Dearborn Independent named powerful financiers like Jacob Schiff and the Rothschilds, many saw that as a brave working-class man fighting back against the global elites. They also saw World War I as a rich man's war,
engineered by international bankers who used the Federal Reserve to fund both sides and profit from the national debt. But Ford was about to face a legal challenge that would put an end to his newspaper and the sharing of ideas that many embraced. And that legal challenge would come from Aaron Sapiro, a
prominent Jewish attorney and agricultural organizer who would sue him for libel. As a result, Ford was forced to shut down his publication to avoid testifying. The lawsuit cost Henry Ford millions in today's money, but it damaged his reputation as well. They even claimed that Ford
staged a car accident to avoid testifying and force him to sign a humiliating public apology, a signature that he maintained for the rest of his life had been forged and that he had never signed the document. Ford had planned to run for president because before this, he was extremely popular.
But in a coordinated effort in mainstream American newspapers and magazines, they heavily criticized him. This, of course, damaged his reputation and forced him to abandon his dream of running for US president. In the years leading up to his death, Ford opposed America's entry
into World War II and privately insisted that the conflict was not caused by Adolf Hitler, but was instead engineered by international bankers, a term the Jewish community insisted was a well-known code used to blame the Jewish
people for global war once again. Henry Ford's closest friends say that he maintained his beliefs until the very end.