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Discussion on Demographic Changes in Canada
Estoy ante la estatua hindú más grande de Canadá, de 55
pies de altura, en Brampton, Ontario. Una estatua que representa una civilización
en ruinas. Una estatua que retrata a un pueblo perdido.
Una estatua que muestra una nación que es indiferente a su destino o
se odia activamente a sí misma. En 1971, Brampton tenía un 1 %
o menos de población no blanca. Dos generaciones después, en 2021, era un 80 %
no blanca. La demografía casi se ha invertido en
solo 50
años. Aproximadamente solo uno de cada cinco que quedan
son canadienses.
Los canadienses están siendo reemplazados étnicamente. Canadá está siendo invadido.
Nuestra cultura, historia, tradiciones y forma de vida están siendo
aniquiladas ante nuestros propios ojos.
Políticos corruptos y codiciosos, así como corporaciones,
han vendido nuestro patrimonio, dejándonos espiritualmente sin hogar.
Todo esto ha ocurrido a manos de la diversidad y el multiculturalismo.
Como conductores incompetentes, los extranjeros masacran a nuestra gente en las
carreteras
rutinariamente. Hay basura en las aceras, infraestructura en ruinas
y locales deteriorados y cerrados,
un rápido aumento de personas sin hogar, y una oleada creciente de
delitos violentos y extorsión que no deja de aumentar.
Hay un monumento de guerra frente al Ayuntamiento de Brampton con una
cita que dice: «Estos no pensaron en sí mismos, sino que entregaron
sus vidas por nosotros». ¿Quiénes somos nosotros? ¿Acaso los heroicos y
desinteresados hombres hicieron el sacrificio supremo por sus
descendientes o para que los bárbaros los reemplazaran?
Los cobardes sin agallas que están permitiendo que nuestra nación sea
invadida tienen sangre en sus traicioneras manos.
Debemos revertir esta catástrofe con la remigración.
Debemos enviarlos a todos de vuelta a casa antes de perder nuestro hogar.
Viva Canadá. En 1971, Brampton tenía un 1 %
o menos de población no blanca.
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Original transcript (English)
I am outside the largest Hindu statue in Canada at fifty-five feet tall in Brampton, Ontario. A statue that represents a civilization in ruins. A statue that portrays a lost people. A statue that shows a nation that is either indifferent to its fate or actively hates itself. In 1971, Brampton was 1%
or less non-white. Two generations later, in 2021, it was 80% non-white. The demographics have nearly flipped in just fifty years. Roughly only one in five who remain are Canadian.
Canadians are being ethnically replaced. Canada is being invaded. Our culture, history, traditions, and way of life are being annihilated before our very eyes. Corrupt and greedy politicians and corporations alike have sold out our heritage, leaving us spiritually homeless.
This has all happened at the hands of diversity and multiculturalism. As incompetent drivers, foreigners slaughter our people on the roads routinely. There is trash on the sidewalks, crumbling infrastructure, run-down and closed storefronts,
rapidly growing homelessness, and a rising tide of violent crime and extortion that only gets higher. There is a war memorial outside Brampton City Hall with a quote that reads, "These thought not of self, but gave their lives for us." Who is us? Did the heroic and
selfless men give the ultimate sacrifice for their descendants or for the barbarians to replace them? The spineless cowards who are permitting our nation to be invaded have blood on their treasonous hands. We must reverse this catastrophe with re-migration.
We must send them all back home before we lose our home. Long live Canada. In 1971, Brampton was 1% or less non-white.