Transcript · English → Spanish
Understanding the BDS Movement and Boycotts
Has visto listas extraoficiales de boicot que circulan en internet con
decenas de empresas. Quizá tú mismo las hayas seguido.
Ese instinto es bueno, pero por sí solo no es tan eficaz.
La diferencia entre un boicot disperso y uno focalizado es la
diferencia entre un gesto y un poder popular real.
Los boicots de BDS son focalizados. No te pedimos que evites a todas las
empresas cómplices. Hay cientos.
Los palestinos aprendimos de nuestra propia lucha de liberación y de la lucha
contra el apartheid sudafricano que es la presión focalizada la que
construye suficiente poder colectivo global como para marcar la diferencia.
Por eso, el movimiento BDS apunta a empresas seleccionadas por su
comprobada profunda implicación en el apartheid y el
genocidio de Israel, y por su relativa vulnerabilidad a la presión
del BDS.
Por eso, nuestros objetivos de boicot son de tres tipos.
Primero, los objetivos prioritarios, un número deliberadamente reducido de empresas
a las que pedimos a todos, en todas partes, que boicoteen.
Se las elige porque su complicidad es profunda y podemos obligarlas
a poner fin a ella. Empresas como HP, que ayuda a impulsar
la maquinaria de ocupación de Israel, o Carrefour, vinculada a prestar servicios a
asentamientos ilegales. Cuando millones se centran en esos mismos pocos nombres,
esos nombres sienten la presión. Segundo, los objetivos de presión.
Algunas empresas no pueden vencerse en la caja y quizá sea difícil
evitarlas por completo. Así que aquí, tu influencia no está en tu cesta de la compra.
Está en los contratos de tu universidad y de tu lugar de trabajo, las inversiones de tu
fondo de pensiones, las adquisiciones de tu ayuntamiento, tus
El poder del sindicato para negarse. Desinversión, exclusión de contratos,
la interrupción pacífica, las impugnaciones legales son todas formas eficaces
de presión del BDS aplicadas donde realmente surtan efecto.
Tercero, objetivos orgánicos. Durante el genocidio de Israel en Gaza,
personas de todo el mundo empezaron a boicotear marcas como
McDonald's o Coke por su cuenta por financiar a Israel o alimentar a sus
soldados. El movimiento BDS no inició estos
boicots, pero
los apoyamos plenamente porque esa indignación popular está
generando poder real. Si su comunidad ya está boicoteando estas marcas,
sigan así, corran la voz y luego dirijan esa misma energía
hacia los objetivos prioritarios. Esta disciplina es lo esencial.
Un boicot a todo a la vez es un boicot que no llega a ninguna parte.
Un boicot focalizado puede derribar gigantes, como el movimiento BDS
ya lo ha demostrado muchas veces. Así que no actúes por tu cuenta y
no actúes al azar. Boicotea los objetivos prioritarios, apoya los
objetivos orgánicos cuando sea posible, y únete a las campañas de presión del BDS en
tu campus, trabajo, sindicato o iglesia, y busca
un grupo de BDS cerca de ti. Para ser eficaz, el BDS debe ser
colectivo. Se trata de que todos dirijamos nuestra presión pacífica
hacia los
mismos objetivos juntos hasta que los palestinos tengan libertad,
justicia e igualdad.
End of transcript · 500 words · machine translated
Original transcript (English)
You have seen unofficial boycott lists spreading online with dozens of companies. Maybe you have followed them yourself. That instinct is good, but on its own, it isn't that effective. The difference between a scattered boycott and a targeted one is the difference between a gesture and real people power.
BDS boycotts are focused. We don't ask you to avoid every company that is complicit. There are hundreds. Palestinians learned from our own liberation struggle and the struggle against South African apartheid that it's targeted pressure that builds enough collective power globally that makes a difference.
So the BDS movement targets companies picked for their proven deep involvement in Israel's apartheid and genocide, and their relative vulnerability to BDS pressure. That's why our boycott targets come in three kinds.
First, priority targets, a deliberately small number of companies we ask everyone everywhere to boycott. They are chosen because their complicity runs deep, and we can compel them to end complicity. Companies like HP, which helps power Israel's machinery of occupation, or Carrefour tied to the servicing of
illegal settlements. When millions focus on the same few names, those names feel the heat. Second, pressure targets. Some companies can't be beaten at the checkout counter and may be hard to avoid completely. So here, your leverage isn't your shopping basket. It's the contracts of your university and your workplace, your
pension fund's holdings, your city council's procurement, your union's power to refuse. Divestment, contract exclusion, peaceful disruption, legal challenges are all effective forms of BDS pressure applied wherever they actually bite. Third, organic targets. During Israel's genocide in Gaza,
people across the world began boycotting brands like McDonald's or Coke on their own for bankrolling Israel or feeding its soldiers. The BDS movement didn't start these boycotts, but we fully support them because that grassroots anger is
building real power. If your community is already boycotting these, keep going, spread the word, and then aim that same energy at the priority targets. This discipline is the whole point. A boycott of everything at once is a boycott that goes nowhere. A focused boycott can topple giants, as the BDS movement
has already proven many times. So don't act alone, and don't act at random. Boycott the priority targets, support the organic ones when possible, and join the BDS pressure campaigns on your campus, at your job, in your union or church, and find a BDS group near you. To be effective, BDS needs to be
collective. It's about all of us aiming our peaceful pressure at the same targets together until Palestinians have freedom, justice, and equality.