Transcript · French → Spanish
Discussion on Recent Civil Unrest
Bueno, fue una coincidencia.
El cartel lleva ahí toda la vida
y, bueno, solo rompieron la ventana en la que estaba.
Si hubieran roto la otra, no habría habido nada al lado,
probablemente habría
tenido mucho menos éxito, claro.
Estoy bien, tengo muy pocas heridas, algunos rasguños, un esguince,
pero estoy bien.
Pero creo que no me doy cuenta. Creo que... no digo, no sé,
no es
una cuestión de superhéroes, no es una cuestión de valor
tampoco, es...
son muchas tonterías y
en ese momento, no me doy cuenta. Sé que mi pareja estaba muy
triste, bueno, tenía lágrimas en los ojos,
no estaba bien, me
pedía que nos fuéramos. Recibimos proyectiles,
naranjas, esquivamos piedras. En fin, pasaron muchísimas cosas.
Ver a la gente riéndose sobre todo de lo que estaba pasando es,
es lo que más me frustraba.
Y en un momento dado, perdí los nervios
y me puse en medio, pero no fue necesariamente muy
inteligente.
El sábado, efectivamente, estoy de vacaciones, pero,
pero cuando hay disturbios, recibo mensajes de mi equipo que
me
dicen que no va bien. En ese momento, estoy en casa viendo la
televisión en directo. Las imágenes parecen bastante tranquilas y
en realidad, recibo una
llamada
de
un tipo que trabajó para mí hace, hace unas semanas
y me dice: «Han entrado en la tienda,
están destrozándolo todo».
En ese momento, mi equipo ya se había ido, pero
no tenía noticias, no lograba contactar con ellos,
no sabía si los habían
atacado o algo así.
Bajo y no veo a nadie. Bueno, cuando llego, veo que todo el mundo
destroza, todo el mundo saquea, pero no veo a nadie.
Al principio, me quedo un poco aturdido mirando lo que
pasa yo también porque
me digo que no vale la pena ponerse en peligro.
Creo que en un momento dado, simplemente, no pude más, es mi lugar de trabajo.
Paso allí
ocho, diez horas al día y, en realidad, no sé, el hecho de ver a la gente
reírse, sobre todo de lo que pasaba, era,
era lo más frustrante.
Y en un momento, no pude más
y me puse en medio, pero no fue necesariamente muy
inteligente.
Al ponerme en medio, corro ese riesgo.
Espero que la gente no vaya a…
no vaya a ser violenta, pero bueno, me expongo a ello.
Mi esposa y yo recibimos proyectiles, recibimos...
Esquivé un guijarro que pasó a pocos centímetros de mi frente.
En fin,
hubo, hubo cosas, efectivamente, pero...
Pero en ese momento, esperamos que la gente se dé cuenta de que
hay, hay
vida, que no es un escaparate, que es un lugar donde se vive.
En realidad, nosotros, yo,
la mayoría de mis clientes, hay niños, vienen, en fin,
es un lugar
familiar. Y sé que yo, tengo muchos mensajes
de padres que dicen: «Bueno, vengo a menudo a su local con mis
hijos», ese
tipo de cosas. Y no quería que...
No sé, instintivamente, había algo que me decía que eso
no debía
quedarse en una imagen negativa de «lo han destrozado todo y luego solo vamos a difundir...
trozos rotos por el suelo. Así que hubo gente amable que se me
unió, que
me ayudó, me apoyó.
En fin, sobre eso, no es lo que más se ve,
no son las imágenes que
quedan porque, bueno… Pero aquel día, hubo otras personas que
vinieron, me ayudaron y no estaba solo contra
todos, aunque
al principio sí lo estaba. Se paró muy, muy rápido.
Lo que también me entristece un poco es que siento que acaparo la
atención
porque hay muchos… me prestan mucha atención cuando
bueno,
yo solo estaba allí. También hay muchos comerciantes del barrio
que tuvieron
problemas. Hubo una tienda de deportes, los,
muchos artesanos. Hay un estanco al final de la calle.
Hay minimercados que han sido atracados, incluso por paquetes de agua.
Así que era realmente por diversión. La gente no estaba allí para eso.
Y lo que también me da muchísima pena
es que eso eclipsa por completo el
objetivo del día. Porque cuando pasó la marcha con
los manifestantes,
no hubo ningún problema. Es decir, los estudiantes que
reclamaban, las
madres de familia, los padres y todo eso, en realidad, ellos
pasaron, fue jovial, fue alegría y buen ambiente.
Hicieron, bajaron,
bajaron, subieron, ya no sé en qué sentido porque
yo no estaba
allí en ese momento, pero se los ve, las imágenes se pueden encontrar y hay
fotos de mi tienda en ese momento.
Cuando la marcha va delante, no hay nadie delante.
En fin, no hay nadie intentando romper
nada.
Hay dos, tres personas dando golpes en las ventanas,
que saludan porque
preparan lo que va a pasar después.
Pero eso ocurrió previamente y al margen de la manifestación.
Es decir, las reivindicaciones siguen ahí.
Y yo también entiendo a la juventud.
No por los vándalos, en absoluto.
No siento ninguna empatía por, por lo que pasó en ese sentido.
Pero, bueno, la juventud, los que sufren abusos,
les dicen que va a haber una
catástrofe climática. Pierden, vemos que van perdiendo sus derechos
poco a poco. Saben que quizá ni siquiera tendrán
jubilación.
No sabemos si tendrán vacaciones, vacaciones pagadas, ese tipo de cosas.
Vemos que sus derechos retroceden a diario.
Hay lugares en Francia donde cada vez es más difícil tener acceso a la
planificación familiar y ese tipo de cosas.
Vemos que todas esas cosas retroceden, pero entiendo que los jóvenes
hoy estén en la calle. Es algo que
no podemos impedir.
Además, el derecho a manifestarse debe, debe perdurar.
El problema después es cómo gestionamos la manifestación y
sobre todo sus
excesos. Y aquí, ni siquiera fue un exceso de
manifestación, fue una
organización previa. Son grupos que se organizan en
Snapchat, ese tipo de
cosas, que no plantean en absoluto ninguna
reivindicación.
Como les decía hace un momento, pasé entre seis y siete horas allí
en medio de ese, de ese escaparate
y en ningún momento escuché reivindicaciones políticas
ni un
eslogan ni nada parecido. Hubo muchos insultos,
hubo mucho
desprecio, risas, ese tipo de cosas, pero en ningún momento era,
era para denunciar nada,
condiciones, condiciones de vida o ese tipo de
cosas.
Ahí estábamos en el puro placer.
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Original transcript (French)
Bah c'est un concours de circonstances. L'affiche est là depuis toujours et bah ils ont juste cassé la vitre où elle était là. Ils auraient cassé l'autre, il y aurait rien eu à côté, ça aurait sans doute
beaucoup moins marché effectivement. Ça va, très peu de bobos, quelques égratignures, une entorse, mais tout va bien. Mais je pense que je réalise pas. Je pense que, je dis pas, je sais pas, c'est pas
une question de super-héros, c'est pas une question de courage d'ailleurs, c'est, c'est beaucoup de bêtises et sur le moment, je réalise pas. Je sais que ma compagne était vraiment attristée, enfin, elle avait les larmes aux yeux,
elle était pas bien, elle me demandait de partir. On a reçu des projectiles, des oranges, on a évité des pierres. Enfin, il y a eu plein plein de choses. Le fait de voir les gens rire surtout de ce qui se passait, c'est, c'est ça qui était le plus frustrant.
Et à un moment, j'ai craqué et je me suis mis au milieu, mais c'était pas forcément très intelligent. Samedi, effectivement, je suis en vacances, mais, mais quand il y a les émeutes, il y a, je reçois des messages de mon équipe qui
me disent que ça va pas bien. Sur le coup, je suis chez moi en train de regarder la télé en direct. Les images ont l'air un peu tranquilles et en fait, je reçois un appel
d'un, d'un gars qui a travaillé chez moi il y a, il y a quelques semaines et qui me dit : « Ils sont rentrés dans le magasin, ils sont en train de tout casser ». Moi à ce moment-là, mon équipe était déjà partie, mais
j'avais pas de nouvelles, j'arrivais pas à les avoir, je savais pas s'ils avaient été pris à partie ou ce genre de choses. Je descends, je vois personne. Enfin, quand j'arrive, je vois que tout le monde casse, tout le monde pille, mais je vois personne.
Au début, je suis là un peu bado en regardant ce qui se passe moi aussi parce que je me dis que ça vaut pas la mise en danger. Je pense qu'à un moment juste, j'ai craqué, c'est mon lieu de travail. J'y passe
huit, dix heures par jour et en fait, je sais pas, le fait de voir les gens rire surtout de ce qui se passait, c'est, c'est ça qui était le plus frustrant. Et à un moment, j'ai craqué et je me suis mis au milieu, mais c'était pas forcément très
intelligent. En me mettant au milieu, je prends le risque. J'espère que les gens vont pas, ne vont pas être violents, mais bah, je m'y expose. On a reçu, moi et ma femme, on a reçu des projectiles, des...
J'ai évité un galet qui est passé à quelques centimètres de mon front. Enfin, il y a eu, il y a eu effectivement des choses, mais, mais à ce moment-là, ben, on espère que les gens vont réaliser qu'il y a, il y a
une vie, que c'est pas une vitrine, que c'est un lieu de vie. En fait, nous, moi, la plupart de mes clients, il y a des enfants, ils viennent, enfin, c'est familial comme endroit. Et je sais que moi, j'ai beaucoup de messages
de parents qui se disent : « Ben, je viens souvent chez vous avec mes enfants », ce genre de choses. Et je voulais pas que le... Je sais pas, instinctivement, il y avait un truc qui me disait que ça devait pas
rester une image négative de ils ont tout pété et puis on va juste diffuser des morceaux cassés par terre. Donc il y a des gens gentils qui m'ont rejoint, qui m'ont, qui m'ont aidé, qui m'ont soutenu. Enfin donc ça, là-dessus, c'est pas ce qu'on voit le plus,
c'est pas les images qui restent parce que ben... Mais ce jour-là, il y avait d'autres personnes qui sont venues, qui m'ont aidé et j'étais pas seul contre tous, même si au début, c'était le cas. Ça s'est très très vite arrêté.
Ce qui m'attriste aussi un peu, c'est que j'ai l'impression de tirer la couverture à moi parce qu'il y a beaucoup de-- on me donne beaucoup d'attention alors que bah, j'étais juste là. Il y a beaucoup de commerçants du quartier
aussi qui ont eu des problèmes. Il y a eu une boutique de sport, les, beaucoup d'artisans. Il y a un tabac en haut de la rue. Il y a des Superettes qui se sont fait braquer, même des packs d'eau. Donc c'était vraiment pour le plaisir. Les gens étaient pas là pour, pour ça.
Et ce qui me fait aussi énormément de peine, c'est que ça éclipse complètement le, le but de la journée. Parce que quand le cortège est passé avec les manifestants, il y a eu aucun problème. C'est-à-dire que les étudiants qui
revendiquaient, les mères de famille, les parents et tout ça, en fait, ben eux, ils sont passés, c'était jovial, c'était la joie, la bonne humeur. Ils ont fait, ils sont descendus, ils sont descendus, ils sont montés, je sais plus dans quel sens parce que
j'étais pas là à ce moment-là, mais on les voit, les images, elles sont trouvables et il y a des photos de mon magasin à ce moment-là. Quand le cortège est devant, il y a personne devant. Enfin, il y a personne qui essaye de casser quoi
que ce soit. Il y a deux, trois personnes qui tapent sur les vitres, qui font coucou parce qu'ils préparent ce qui va se passer après. Mais ça s'est passé en amont et en marge de la manifestation.
C'est-à-dire que les revendications, elles sont toujours là. Et moi, je comprends aussi la jeunesse. Pas for-- les casseurs, pas du tout. J'ai aucune empathie pour, pour ce qui s'est passé à ce niveau-là. Mais par contre, bah, la jeunesse, des abusés,
on leur dit qu'il va y avoir une catastrophe climatique. Ils perdent, on voit qu'ils perdent leurs droits au fur et à mesure. Ils savent qu'ils auront déjà peut-être pas de retraite. On sait pas s'ils auront des congés, des congés payés, ce genre de trucs.
On voit leurs droits qui reculent au quotidien. Il y a des endroits en France où il est de plus en plus dur d'avoir accès au planning familial et ce genre de choses. On voit tous ces trucs-là qui reculent, mais je comprends que la jeunesse aujourd'hui soit dans la rue. C'est un truc où ça,
on peut pas l'en empêcher. En plus, le droit de manifester, il doit, il doit perdurer. Le problème après, c'est comment on gère la manifestation et surtout ses débordements. Et là, c'était même pas un débordement de
manifestation, c'était une organisation en amont. C'est des groupes qui s'organisent sur Snapchat, ce genre de trucs, qui passent pas du tout aucune revendication.
Comme je vous le disais tout à l'heure, j'ai passé entre six et sept heures au milieu de cette, de cette vitrine et à aucun moment, j'ai entendu de revendications politiques ou un slogan ou quoi que ce soit. Il y a eu beaucoup d'insultes,
il y a eu beaucoup de mépris, des rires, ce genre de choses, mais à aucun moment, c'était, c'était là pour dénoncer quoi que ce soit, des conditions, des conditions de vie ou ce genre de choses.
Là, on était dans le pur plaisir.