Police Brutality Incident in Spain
Es que Pablo es el que dice que le han pegado. ¿A ti te pegaron ayer?
¿Te pegaron a ti ayer? Pues que responda Pablo.
Cómo intentan ahogar a una persona.
Pues ya está. Pablo, escucha, Ibon. Dice Pablo que le pegasteis.
¿Eso tiene sentido o no tiene sentido para ti?
Yo, yo a Pablo, para lo convaleciente que supuestamente
está, lo
veo francamente bien, porque incluso se-- sigue en el
programa estando de pie, para lo, lo mal que decía estar.
Qué bonito, el representante policial.
Pablo.
Pablo, callaos.
Tengo mucha rabia, tengo mucha rabia ahora mismo y tengo
mucha indignación, mucha
indignación. Lo que yo viví ayer no pensé que lo iba a
vivir nunca en España.
O sea, que policías cargasen con la bestialidad,
y lo sé porque he estado allí,
porque me dieron a mí, que cargasen como cargaron ayer contra
gente sin
ningún tipo de motivo, sin ningún tipo de razón, apaleando a la
gente con esa brutalidad.
Que todavía este hombre me diga que, que si, que estoy aquí,
que no se me ve tan
mal, es que me parece indigno, sinceramente. O sea, me parece...
Ya no tengo palabras. Soy una persona que creo que tengo mucho
léxico, pero no
encuentro palabras para definir cómo ayer la policía
apaleó a gente de forma salvaje, sin ningún tipo de motivo.
Que ahora este, este representante de un sindicato
policial esté diciendo que es
que me veo muy bien, que, que, que, que para haberme dado ayer,
que estoy aquí, es
que creo que se califica él solo. Sinceramente,
creo que se califica él solo.
España tiene un problema enorme, de verdad.
O sea, hay que eliminar de las fuerzas y cuerpos
de seguridad del Estado a gente
como la policía que ayer agredió de esa forma a personas españolas, a personas
de otros países que únicamente querían que no se desalojase a una, una, que
no se desahuciase a una mujer de ochenta y siete años.
Ibon.
Estoy, de verdad...
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