Vinicius and Referee Controversies in La Liga
La Liga se ha convertido en una persecución vergonzosa contra Vinicius.
Porque hay una permisividad arbitral escandalosa con los rivales que reiteran
faltas, que le agreden, que le pisan y que le golpean una y otra
vez sin
castigo. Porque existe un riesgo evidente para su
integridad física.
Porque los árbitros de Medina Cantalejo le han sacado diez cartulinas amarillas
al jugador de Europa que más faltas sancionadas sufre: ciento diecisiete,
veintidós más que el segundo. Un dato sonrojante.
Es el tercer jugador más amonestado de la liga, el noveno en Europa.
Y porque esta persecución va a peor.
El último ejemplo, ante el Almería, un partido en el que una y otra vez el
rival
paró con dureza al brasileño y el árbitro, Cuadra Fernández, lo permitió.
Y fue Vinicius el primer amonestado del partido, algo que suele pasar.
Una cacería que cuenta con la connivencia arbitral de los hombres de Medina
Cantalejo. Hay barra libre desde las tres primeras
jornadas en Almería,
en Vigo
o en Barcelona ante el Espanyol.
Los rivales pegan y pegan sin castigo. Y Vini aguanta.
Mismo modus operandi de Figueroa Vázquez en la jornada cinco ante el Mallorca
o Munuera Montero en el derbi.
Algo que también sucedió con Sánchez Martínez en el clásico.
Faltas que no señala, tarjetas que perdona. Jornada trece.
Martínez Munuera en Vallecas entiende que esta agresión no es ni falta.
Vinicius sufrió numerosas faltas, pero curiosamente
acabaría siendo amonestado. En la siguiente jornada,
Sotogrado permitió estas
entradas a Vini una y otra vez.
Un Vinicius que acabaría amonestado.
Codazos, pisotones, patadas al tobillo.
Un Sotogrado que repetiría actuación en Villarreal.
Tanto Parejo como Coquelin acabaron el partido sin ser amonestados.
En la siguiente jornada, Sánchez Martínez dejó sin pitar varias
faltas sobre
Vinicius y para él esta entrada no era merecedora de tarjeta,
ni esta,
ni esta otra. Pero esta de Vinicius sí, es la diferencia de
criterio.
En la vigésima jornada llegamos a uno de los partidos más representativos de esta
persecución, ese en el que el Mallorca cometió
veintinueve faltas.
Récord histórico. Diez faltas sancionadas solo sobre
Vinicius.
Hernández Hernández no amonestó a ningún jugador del Mallorca hasta la falta
número veintidós. Vinicius se fue amonestado al descanso por
esto. Juzguen ustedes mismos. En la jornada veintidós,
Munuera Montero no ve posibilidad de amarilla en este codazo.
Y aquí no pita falta sobre Vinicius, ni aquí tampoco.
Ha sufrido ciento diecisiete faltas, pero le han hecho muchas más.
Porque para Gil Manzano estas dos acciones tampoco fueron faltas en el derbi.
Jornada veinticuatro. Otra exhibición de permisividad de
Sotogrado.
Este pisotón no fue tarjeta y este tampoco.
Como tampoco lo fue esta patada,
ni esta otra,
ni esta terrorífica entrada. ¿Saben quién acabó este partido con
tarjeta?
Vinicius.
En la siguiente jornada, para Figueroa Vázquez,
esta acción de Vinicius fue
tarjeta.
Pero esta no lo fue
y esta tampoco. ¿Alguien entiende algo?
En la jornada veintiocho, para Alberola Rojas, esto no fue ni falta,
esto no fue tarjeta
y esta acción tampoco. La reiteración es castigada,
la quinta o sexta falta
del mismo jugador cuando se trata de Vinicius.
Y llegamos a otro de los partidos más indignantes. Jornada treinta y uno.
En Girona, Javier Iglesias Villanueva debutaba ante
el Real Madrid y lo hizo a lo
grande. El árbitro que en esta entrada salvaje no
pitó ni falta, ni
falta. Una entrada que le pudo partir el tobillo.
En esta acción tampoco pitó falta y Vinicius, que además recibe un balonazo,
acaba amonestado. Así, hasta llegar a otro arbitraje calamitoso
de Cuadra Fernández ante el Almería en la última jornada.
Estas son las imágenes de una persecución al jugador que más pegan en toda Europa
y que es el tercer jugador con más amarillas de la liga.
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