Lamine's Performance in Sevilla Match
Lamine salió a morder en Sevilla.
En la grada, su madre y su pareja, separadas por un par de
espectadores.
Su primer balón en liza provocó esta reacción
y una pregunta: ¿qué pitan? Pues que
Lamine le contó a Valdano que el Betis es uno de los equipos que más le gusta ver.
No ha sentado bien.
Aquí buscamos la reacción de Inés a ese caño,
pero,
mmm, no dimos con ella.
Suazo se imponía en las primeras acciones.
Balón, balón, balón.
Pero Lamine fue afinando.
Y después del empate,
era Suazo el que sufría.
Y si Munuera no pitaba,
se escuchaba un sincero: "No, jo',
hijo". Madre mía,
si no es amarilla, eso qué es.
Abajo, Lamine a lo suyo. Suazo, Félix, Egumé,
Pizia.
El Pir Juan, encantado.
Y Lamine también.
Y si no salía, pues más aplausos y un: "Vamos, Amin", de
la chica rubia. Lo que pasa es que el Barsa juega con la
defensa muy
adelantada. Entonces, no les dejas.
De camino al descanso, más aplausos.
En la segunda, filtra un pase, tal y como le había dicho Raphinha un
poco antes. Y llega el gol.
Lamine se dirige a la grada, que reacciona.
No vemos a Inés más arriba a la derecha, pero sí a ella,
saltando y aplaudiendo.
La niña del dorsal diecinueve.
El tercero de Raphinha sella el
partido.
Pero Jamal no ha marcado y llega una falta prometedora.
Al cielo de Sevilla se eleva una plegaria.
Inés se presigna, reza para que llegue el tanto, pero nada.
Cuac, cuac. No hay manera. Goles no, faltas sí y
asistencias. Dos, concretamente.
Lamine y el Barsa continúan dominando.
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