Rescue efforts in collapsed structures
Natalie sale en busca de ruidos. Hasta el más mínimo sonido puede ser
capturado por sus micrófonos, usados normalmente para producciones
sonoras o audiovisuales.
Les agradecemos su quietud y su silencio.
La única forma de escuchar vida es con silencio absoluto.
Y son sonidos muy sutiles, por eso es que necesitamos tanto silencio,
porque
el sonido puede ser solamente una persona rasgando un cemento, por ejemplo,
haciendo esto, que es un sonido muy sutil si estás debajo
de
varias placas de cemento o de varios, eh, los
elementos de la casa, ¿no?
Los micrófonos son muy sensibles.
Natalie y los otros voluntarios utilizan adaptaciones improvisadas
para darles más rango. También usan letreros para garantizar un
silencio casi absoluto.
Hemos podido hacer esa pedagogía para que la gente nos colabore en
momentos que han sido precisos, ¿no?
Creo que la más, la más difícil es, es tener que lidiar sobre todo como con
las
motos y bueno, como que la gente entienda que silencio es
quietud
y no solamente callarse, ¿no?
La brigada se adentra en la estructura colapsada.
Busca desesperadamente algún ruido que indique la presencia de
vida. El silencio es interrumpido
ocasionalmente por llamados de los rescatistas, pero a
veces no hay respuesta.
Son momentos difíciles.
Uno siempre tiene la esperanza de que,
eh,
de que vas a escuchar a alguien y que vas a, a poder ayudar a, a que, a
que alguien salga vivo.
Eh, de pronto te vas acostumbrando, ¿no?
La, la primiparada es, es, vos primero estás con mucha fe, con
mucha fe, creyendo que sí. Después lo haces simplemente,
pues sabiendo que es tu oficio en este momento, es como lo tengo que hacer las
veces que nos lo pidan los rescatistas, las, las veces que nos soliciten lo
vamos a hacer, ¿sí?
Los brigadistas indican que hay un ruido en alguno de los extremos de las
estructuras. Juan José escuchó un ligero respirar.
Van a intentar entrar para comprobar si hay vida.
Pues ha sido todo un rescate, todos los que se han hecho en diferentes
lados,
eh, pues muy coordinados por la gente, por la ciudadanía, con poca participación
también del Estado, eh, de la alcaldía, del Gobierno nacional y
demás, y pues con mucha participación de la
ciudadanía, lo que es muy valioso, pero
al tiempo, pues genera una cantidad de desorden muy
grande y
pues para el sonido eso no conviene mucho.
Los hallazgos sonoros son contrastados con equipos de última tecnología.
Néstor tiene drones con cámaras térmicas que permiten sobrevuelos y que los
topos utilizan para hacer imágenes del interior de las estructuras.
Hay unos puntos de calor que se identificaron.
Posteriormente, se hicieron pruebas de sonido en esos
puntos.
Con el dron con la cámara térmica se ingresó pues por dentro con los topos,
eh, buscando zonas, zonas de calor donde se encontraban o se
hallaban,
digamos, paredes con, eh, digamos, una mayor temperatura con
respecto al ambiente.
Haga un ruido, muy grite.
Las labores de los voluntarios de sonido y de drones renuevan las esperanzas de
miles de rescatistas voluntarios que siguen buscando en las estructuras
colapsadas.
Entre estos días han reportado aproximadamente entre cinco a siete
personas que han
podido sacar. Siempre, siempre mantenemos la esperanza de que
pueda haber una vida
todavía que salvar.
Los voluntarios han sido pieza fundamental de los rescates que suceden en
Cali, una ciudad que lucha contra el tiempo y el
ruido.
Los sonidistas de Cali encontraron una pequeña respiración en estas placas.
Luego se hicieron unas pruebas utilizando nuevas tecnologías, como sensores wifi
y cámaras térmicas. Es por eso que ahora se reinician las
labores de rescate,
con la esperanza de encontrar una persona viva debajo de los escombros.
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