Reporting on Violence and Social Issues
Porque si, si digo lo que pienso, me cierran la cuenta. Pero...
Aquí hay que decir lo que se piensa.
Pero no, no, no lo digo.
De hecho, creo que están tirando piedras.
Están tirando piedras ahora.
De hecho, estamos grabando y creo que nos están
tirando piedras ahora mismo, ¿eh?
Es que, pues sobre todo poneros-
Porque estamos grabando en la puerta de mi casa.
¿Sabes lo que pasa?
Antonio, ¿qué ha pasado?
Sí, o sea...
Ahí enfrente.
Están dando a-
Mira, hay algunos individuos que están tirando
cosas desde lejos, desde esa zona
del fondo, que están correteando, no sé si se ve el cámara, salen huyendo,
se aproximan a esta parte de aquí y tiran piedras.
La suerte es que ha dado aquí en el stop. Eh, ahora mismo, ¿no?
Que estamos justo debajo, en la puerta de la casa de Verónica.
A ver, esto es sin vergüenza. Si la policía, si la policía toma nota,
Antonio, si
la policía toma nota donde estáis, porque es, es lo que faltaba.
O sea, que dos ceutíes no puedan hablar con la
televisión porque no sé quién les
tira piedras. Es que ya es lo que faltaba.
O sea, es alucinante y va sobre lo que estábamos
hablando, María, sobre el cambio
de la vida.
No, no, no, sobre el estado de alerta permanente en el
que está, eh, los vecinos
ceutíes y lo crecidos que están esos señores, que mira la actitud
desafiante.
¿Qué te están diciendo, Antonio?
Pues que hay menores y que no grabemos, claro.
Ah, claro.
Nos están tirando piedras desde...
En la, en la calle se puede grabar, estamos en España.
Es que sa-- bueno, pero fijaos, una conexión con Antonio y con Verónica.
Fijaos qué chica más,
dentro de lo que está viviendo, más llena de entusiasmo,
de energía se le ve.
Mira, Antonio, y no pueden hacer su trabajo bien.
O sea, tienen que estar viendo a ver si les cae
la piedra. Perdona, María.
No, no, no, simplemente pues que es que la estaba
escuchando atónita, porque vamos,
yo en su lugar, desde luego, y quizás no me expresaría con tanta
educación ni
tanta calma, ni con esa sonrisa. Te mandamos un beso, os mandamos un
beso a todas las que estáis pasando por esa situación, que resulta que, eh,
ahora las mujeres, eh, occidentales, las mujeres españolas, las
mujeres, eh, ceutíes, que hemos conseguido, eh,
conquistar derechos históricos, que podemos vestirnos como nos dé la gana,
trabajar
en lo que queramos y demás, ahora resulta que para no incomodar a una
sarta de invasores bárbaros e incivilizados,
ahora tenemos que ponernos un chándal flojo, porque si no, tenemos que ser
objeto de miradas, eh, lascivas o de miradas impropias, o de,
eh-
Violación.
Convertirnos en, en, en esa frase que hemos denostado durante
años
de: «Hombre, es que mira cómo va con una minifalda».
O sea, es que estamos volviendo a la Edad Media.
Y estamos volviendo a la Edad Media porque hay una serie de señores que no les da
la gana de reconocer que tenemos un problema y que esta gente trata a la
mujer en sus países de origen como objetos y como cosas y que no tiene
derechos.
Bueno, y a las primeras a las que acosan son a
las pobres muchachas
que han llegado desde Marruecos.
Pero por supuesto.
Que son a las que violan. Eh, bueno, tenemos los datos:
un cuarenta por ciento de
las agresiones sexuales se ha producido a menores que
pasaron ese 30 y 31 de julio desde Marruecos hasta Ceuta.
Pero si las mujeres son como animales para ellos, no tienen derecho, no se pueden
expresar.
Oye, iros, iros de ahí, de verdad, iros de ahí.
Tranquilos, marcharos. Esto ya es lo que faltaba.
No, han vuelto a tirar piedras.
Y llamar a la policía.
Y llamar a la policía.
Esto no lo entiendo para
nada. O sea, es de vergüenza.
No, es que se creen que son-
En la puerta de mi casa.
Pues, pues vete a tu casa, Verónica, tranquila. Lo has contado fenomenal.
Otro día conectamos, compañera. Lo has hecho fenomenal.
Es increíble.
Antonio, poneos a, a resguardo.
Lo siento.
Lo siento, no, lo has hecho fantástico.
Al contrario, hija, al contrario.
Pero con bárbaros no se puede trabajar.
Y, y, y por encima de todo, la integridad de nuestros compañeros.
Antonio, eh, no te preocupes, gran trabajo como siempre, compañero.
Y Verónica, eh, poneos a resguardo.
No queremos tener minutos televisivos con pedradas, ni mucho menos.
Bueno, hay una cosa, que están las imágenes,
están las imágenes del chico, a ver si
luego la policía i-intenta encontrarlos.
Al desgraciado este-
A ver si hay lesiones.
Pero bueno, o sea, pues bueno, ponte tú a tirar piedras a una persona que
vive allí
ainda, con unos piedras y se las ponga a tirar a
una persona, a una chica.
Yo iría y les tiraría piedras, yo se las tiro, vamos.
Pero es que escucha, a una chica, a una chica, hay que tener poca honría.
Lo, lo que demuestra
End of transcript · 853 words