Choque de trenes en Madrid-Sevilla: qué falló en los sistemas de seguridad
Oct 29, 2026 2:55
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¿Cómo puede un tren alcanzar
a otro en una línea de alta velocidad?
Para entenderlo,
hay que ver la cadena de seguridad que
debería haberlo
impedido. La vía está
dividida en tramos de varios
kilómetros,
llamados cantones.
La regla es sencilla: en cada
cantón, solo un tren.
Unos circuitos eléctricos en los carriles
detectan si el cantón está
ocupado. Si lo está, el tren que viene detrás no puede
entrar.
En la línea Madrid-Sevilla,
eso lo vigila un sistema llamado
LZB. Habla
con el tren todo el rato por un
cable
tendido entre los
carriles. Sabe qué cantones están ocupados,
así que calcula hasta dónde
puede llegar cada tren y a qué
velocidad.
El maquinista lo ve en su pantalla.
Y si delante hay un tren, el LZB marca un punto de parada
antes de llegar a él.
Si el maquinista no frena a tiempo, el
sistema frena el tren solo,
automáticamente.
Pero hoy, a las
ocho y treinta y dos, la central del LZB en
la zona ha fallado. Seis
trenes se han quedado parados en unos
noventa kilómetros.
Cuando el LZB cae, entra el plan
B: señales
luminosas al lado de la vía y un
sistema
llamado ASFA digital. Unas balizas en el suelo comprueban que
el tren respeta cada
señal. Si pasa una roja sin permiso,
lo frena. Y
aquí está la clave. Una señal en
rojo se puede pasar si
el centro de control lo autoriza.
Se llama rebase
autorizado. Y en
ese modo, el
ASFA solo vigila la
velocidad. No sabe si delante hay un tren.
Por eso la norma obliga
a ir en marcha a la vista.
Despacio, a unos cuarenta por hora,
para poder parar ante cualquier
cosa que veas.
La principal hipótesis,
según el Ministerio de Transportes, es que
el centro de control de Atocha
autorizó a reanudar la marcha con
el Iryo todavía delante, detenido.
El ministro lo ha llamado
un error inexplicable,
pero una orden de
Atocha no basta para que pase esto.
Aunque el control autorice seguir,
las barreras de reserva siguen ahí.
La marcha a la vista obliga a ir despacio.
Y el ASFA, en rebase autorizado,
vigila esa velocidad.
Si el tren la supera, debería frenarlo.
Lo que todavía no se
sabe es por qué se dio esa
orden, qué vio el
maquinista y por qué ninguna
de esas barreras paró el tren.
Eso lo investiga ahora la
Comisión de Investigación de Accidentes
Ferroviarios.
Un sistema así tiene
varias capas
para que un solo fallo no
baste. Hoy,
por algo que aún hay que aclarar,
fallaron varias a la vez. Nuestro
recuerdo para las
víctimas y sus familias.
Muy pronto, la versión
completa y más detallada en vídeo largo.
End of transcript · 453 words
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